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Archivos Mensuales: marzo 2010

El Papa, criticado por no hacer nada… y por hacer demasiado

Opinión

El Papa, criticado por no hacer nada… y por hacer demasiado

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Vittorio Messori Corriere Della Sera

ROMA.- Ni el hombre Joseph Ratzinger ni el papa Benedicto XVI tienen ciertamente necesidad de ser defendidos. La estima y el respeto de los que goza, incluso entre los laicos, dan testimonio de que su persona es la mejor expresión de esa síntesis católica que rechaza la ley del aut aut -“ni uno ni otro”- y se rige por la ley del et et -“uno y otro”-, la coincidentia oppositurum , la unión de los opuestos. Quienes lo conocen saben hasta qué punto en el profesor Ratzinger, después cardenal prefecto, finalmente pontífice, conviven la severidad con la misericordia, el rigor con la comprensión, el respeto por la norma con la conciencia de las situaciones humanas particulares.

Ratzinger tiene la humanidad de los viejos hombres de iglesia, que desde el púlpito denunciaban el pecado a viva voz, pero luego, en el confesionario, frente a frente con un pecador en concreto, interpretaban generosamente la invitación de Cristo a comprender y perdonar.

De una dureza inaudita fue su carta a la Iglesia de Irlanda, sin atenuantes de hipocresía teológicamente correcta que atenúen el dolor y el desprecio por las traiciones al Evangelio.

En esa carta tan dramática, Benedicto XVI no intenta siquiera disminuir la culpa, y señala la sospecha que se cierne sobre los púlpitos de donde provienen tantas prédicas. Ni siquiera una palabra sobre la hipocresía de los viejos apóstoles de la “revolución sexual” de 1968, que se han puesto el nuevo hábito de moralistas escandalizados y adustos. Silencio papal sobre la defensa de los niños en boca de quienes predican el derecho inalienable de eliminar a su gusto a los niños que aún no han nacido. Ni una sola mención, en la carta, del apetito económico que ha movido a los estudios de abogados anglosajones a publicar anuncios en los medios de comunicación: “¿Quiere hacerse millonario? Haga entrar a su hijo al seminario y en un año venga a vernos”. La common law , en efecto, permite a los abogados compartir con sus clientes la mitad de los enormes resarcimientos que ordenan los tribunales.

Los agentes de esas firmas de abogados usan de alfombra a muchos viejitos y los convencen de hacer reclamos millonarios. Mejor aún si los acusados están muertos: de todos modos, los obispos y los superiores de las congregaciones pagarán para evitar mayores escándalos. Desde hace años, en Estados Unidos el “católico pederasta” es el protagonista de un negocio descomunal, al punto de haber llevado a la bancarrota a diócesis enteras y órdenes opulentas.

Sin buscar atenuantes

Y así y todo, Benedicto XVI no busca ningún atenuante, por legítimo y bien fundado que sea. Su dedo acusador no apunta hacia fuera de la Iglesia, sino sólo hacia sus hijos que la han traicionado. Para con ellos tiene palabras terribles, en las que vibra el desprecio de los profetas bíblicos.

Pero después de la condena llega la esperanza, el pedido de misericordia a un Dios que sabe separar el bien del mal, exhortando a los culpables a pagar el precio debido, pero a no perder la esperanza en el perdón de Cristo.

Ningún pecado es tan grande como para agotar la misericordia divina, y el arrepentimiento y la penitencia pueden abrir el camino de la reconciliación a quienes así lo desean. Este hijo de la antigua Baviera católica vuelve a señalar, de hecho, lo que enseña el catolicismo auténtico: el rechazo de la inhumana ferocidad “jacobina”, el repudio a la condena inapelable, a la justicia que no deja lugar a la comprensión, a la ley, al derecho, y sin piedad por la condición humana.

Entre tantos otros errores y manipulaciones, quienes intentan arrastrarlo al banquillo de los acusados nada saben de esa sabiduría, que es la misma que marca la experiencia dos veces milenaria de la Iglesia. Una sabiduría “del revés humano” que sin embargo, como recién decíamos, sigue los principios de la ley del et et , y que por lo tanto sabe aplicar también el látigo, como seguramente habrá advertido la Iglesia de Irlanda.

Y a quienes han querido acusar al entonces cardenal prefecto de la Congregación de la Fe de haber removido y callado, les recuerdo, entre otros, ese “misterio doloroso” que es el caso de Marcial Maciel Degollado.

La congregación de Los Legionarios de Cristo, fundada por el mexicano Maciel, era muy querida por Juan Pablo II.

Mientras las viejas órdenes religiosas se extinguían o apenas sobrevivían, allí estaba una multitud de jóvenes defensores de la ortodoxia. Las voces que llegaban a Roma sobre los abusos de Marcial contra los seminaristas eran prudentemente sopesadas por el papa Wojtyla, quien recordaba que en Polonia los comunistas se servían de acusaciones similares para dañar a la Iglesia.

Y bien, una de las primeras medidas de Ratzinger no bien llegó al papado fue la suspensión a divinis del fundador de la orden, llamándolo a encerrarse en clausura y a dedicar el tiempo que le restaba a la oración y la penitencia. No sólo eso. Benedicto XVI se apresuró en abolir el cuarto voto de los Legionarios, el llamado “voto de discreción”, que imponía el silencio a los superiores y obstaculizaba de esa manera las investigaciones de la Santa Sede.

Tanto es así que entre los Legionarios hay quienes sospechan que el papa Ratzinger está mal aconsejado, o incluso que forma parte de un complot contra la poderosa congregación.

Por lo tanto, el hombre que desde fuera de la Iglesia acusan de “no haber hecho nada” es acusado desde dentro de la Iglesia de “haber hecho demasiado”. Y no sólo respecto de los Legionarios, sino también en tantos otros casos, no bien la sospecha de abusos sexuales cobraba certeza. Una paradoja tan ignorada como significativa.

Traducción: Jaime Arrambide

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Publicado por en marzo 31, 2010 en Uncategorized

 

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MARCELLO PERA: GUERRA AL CRISTIANISMO. Fuente: Corriere della Sera, Milán, 17-03-2010

Esta guerra al cristianismo no sería tan peligrosa si los cristianos la advirtiesen

Por su especial interés damos a conocer una carta al director del periódico Corriere della Sera firmada por Marcello Pera. Pera es Senador de la República Italiana y profesor de filosofía, no es católico. Escribió diversos libros sobre la identidad cristiana de Europa, entre los que destacan: Senza radici, Pera, Marcello y Ratzinger, Joseph, Ed. Mondadori, Milano 2004: Perché dobbiamo dirci cristiani, Ed. Mondadori, Milano 2008, con prefacio del Papa Benedicto XVI.

Una agresión al Papa y a la democracia

Carta al director de Marcello Pera (Corriere della Sera, Milán, 17-03-2010, pag. 23). (Hemos resaltado algunos párrafos de la carta en negritas).

Estimado director:

La cuestión de los sacerdotes pedófilos u homosexuales desencadenada últimamente en Alemania tiene como objetivo al Papa. Pero se cometería un grave error si se pensase que el golpe no irá más allá, dada la enormidad temeraria de la iniciativa. Y se cometería un error aún más grave si se sostuviese que la cuestión finalmente se cerrará pronto como tantas otras similares. No es así. Está en curso una guerra. No precisamente contra la persona del Papa ya que, en este terreno, es imposible. Benedicto XVI ha sido convertido en invulnerable por su imagen, por su serenidad, su claridad, firmeza y doctrina. Basta su sonrisa mansa para desbaratar un ejército de adversarios.

No, la guerra es entre el laicismo y el cristianismo. Los laicistas saben bien que, si una mancha de fango llegase a la sotana blanca, se ensuciaría la Iglesia, y si fuera ensuciada la Iglesia lo sería también la religión cristiana. Por esto, los laicistas acompañan su campaña con preguntas del tipo «¿quién más llevará a sus hijos a la Iglesia?», o también «¿quién más mandará a sus chicos a una escuela católica?», o aún también «¿quién hará curar a sus pequeños en un hospital o una clínica católica?».

Hace pocos días una laicista ha dejado escapar la intención. Ha escrito: «La entidad de la difusión del abuso sexual de niños de parte de sacerdotes socava la misma legitimidad de la Iglesia católica como garante de la educación de los más pequeños». No importa que esta sentencia carezca de pruebas, porque se esconde cuidadosamente «la entidad de la difusión»: ¿uno por ciento de sacerdotes pedófilos?, ¿diez por ciento?, ¿todos? No importa ni siquiera que la sentencia carezca de lógica: bastaría sustituir «sacerdotes» con «maestros», o con «políticos», o con «periodistas» para «socavar la legitimidad» de la escuela pública, del parlamento o de la prensa. Lo que importa es la insinuación, incluso a costa de lo grosero del argumento: los sacerdotes son pedófilos, por tanto la Iglesia no tiene ninguna autoridad moral, por ende la educación católica es peligrosa, luego el cristianismo es un engaño y un peligro.

Esta guerra del laicismo contra el cristianismo es una batalla campal. Se debe llevar la memoria al nazismo y al comunismo para encontrar una similar. Cambian los medios, pero el fin es el mismo: hoy como ayer, lo que es necesario es la destrucción de la religión. Entonces Europa, pagó a esta furia destructora, el precio de la propia libertad. Es increíble que, sobre todo Alemania, mientras se golpea continuamente el pecho por el recuerdo de aquel precio que ella infligió a toda Europa, hoy, que ha vuelto a ser democrática, olvide y no comprenda que la misma democracia se perdería si se aniquilase el cristianismo.

La destrucción de la religión comportó, en ese momento, la destrucción de la razón. Hoy no comportará el triunfo de la razón laicista, sino otra barbarie. En el plano ético, es la barbarie de quien asesina a un feto porque su vida dañaría la «salud psíquica» de la madre. De quien dice que un embrión es un «grumo de células» bueno para experimentos. De quien asesina a un anciano porque no tiene más una familia que lo cuide.

De quien acelera el final de un hijo porque ya no está consciente y es incurable. De quien piensa que «progenitor A» y «progenitor B» es lo mismo que «padre» y «madre». De quien sostiene que la fe es como el coxis, un órgano que ya no participa en la evolución porque el hombre no tiene más necesidad de la cola y se mantiene erguido por sí mismo.

O también, para considerar el lado político de la guerra de los laicistas al cristianismo, la barbarie será la destrucción de Europa. Porque, abatido el cristianismo, queda el multiculturalismo, que sostiene que cada grupo tiene derecho a la propia cultura. El relativismo, que piensa que cada cultura es tan buena como cualquier otra. El pacifismo que niega que existe el mal.

Esta guerra al cristianismo no sería tan peligrosa si los cristianos la advirtiesen. En cambio, muchos de ellos participan de esa incomprensión. Son aquellos teólogos frustrados por la supremacía intelectual de Benedicto XVI. Aquellos obispos equívocos que sostienen que entrar en compromisos con la modernidad es el mejor modo de actualizar el mensaje cristiano. Aquellos cardenales en crisis de fe que comienzan a insinuar que el celibato de los sacerdotes no es un dogma y que tal vez sería mejor volver a pensarlo. Aquellos intelectuales católicos apocados que piensan que existe una «cuestión femenina» dentro de la Iglesia y un problema no resuelto entre cristianismo y sexualidad. Aquellas conferencias episcopales que equivocan en el orden del día y, mientras auspician la política de las fronteras abiertas a todos, no tienen el coraje de denunciar las agresiones que los cristianos sufren y las humillaciones que son obligados a padecer por ser todos, indiscriminadamente, llevados al banco de los acusados. O también aquellos embajadores venidos del Este, que exhiben un ministro de exteriores homosexual mientras atacan al Papa sobre cada argumento ético, o aquellos nacidos en el Oeste, que piensan que el Occidente debe ser «laico», es decir, anticristiano.

La guerra de los laicistas continuará, entre otros motivos porque un Papa como Benedicto XVI, que sonríe pero no retrocede un milímetro, la alimenta. Pero si se comprende por qué no cambia, entonces se asume la situación y no se espera el próximo golpe. Quien se limita solamente a solidarizarse con él es uno que ha entrado en el huerto de los olivos de noche y a escondidas, o quizás es uno que no ha entendido para qué está allí.

Marcello Pera

http://www.marcellopera.it/

 
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Publicado por en marzo 24, 2010 en Uncategorized

 

La clave está en la voluntad

 

En la raíz de bastantes de las adversidades que ocurren en la vida, encontraremos que fue la debilidad de la voluntad lo que nos llevó o por lo menos ayudó, a que nos encontráramos en esa situación que nos contraría.

Basta identificar que la mayoría de los peligros (como la infidelidad, el poder, el dinero…) y los vicios (al cigarrillo, alcohol, drogas, sexo, juego…) están relacionados con la frágil fuerza de voluntad. Y es que es ella, la que nos da la fortaleza para elegir lo que nos favorece y descartar lo que nos hace daño.

Cuando no se ha educado adecuadamente la voluntad, se pierde el dominio de sí mismo, acercándose a la condición animal, sujeta a los instintos y vencida por los deseos, sin ninguna clase de control; a diferencia del ser humano, quien ha sido dotado de la capacidad para razonar, hacer juicios y elegir. La voluntad es la herramienta que tiene el hombre para ser cada día mejor y encaminarse hacia el bien. También, es la capacidad que nos mueve a hacer las cosas de manera intencionada, por encima de las dificultades, los contratiempos y el estado de ánimo.

Educar la voluntad

Para el autor Stephen Covey, “Voluntad es mantener los compromisos con nosotros mismos de hacer lo que decimos. Es respetarse a sí mismo”; efectivamente la ausencia de voluntad, además de afectar a otras personas, también se convierte en una falta con nosotros mismos.

Pese a que reconocemos que necesitamos fortalecer la voluntad, que nos estamos maltratando a nosotros mismos y a los que nos rodean, ¿por qué continuamos fallando?. La respuesta es sencilla: no se ha educado la voluntad. El camino fácil y cargado de placer superfluo, es a simple vista bastante atractivo, pero casi siempre termina mal. Es por esto, que la voluntad, al igual que los otros valores, nos abre el camino para ser felices.

Formar la voluntad es un proceso, cuesta esfuerzo pero no es imposible, y es muy grato cuando se reconquista el autodominio y empieza a gobernar un “yo” con plena libertad.

Podemos comparar a la voluntad con los músculos de nuestro cuerpo, estos últimos se vuelven más frágiles en la medida que dejan de ejercitarse. Lo mismo ocurre con la voluntad: cada situación que requiere esfuerzo es una magnífica oportunidad para robustecerla, de otra forma, se adormece y se traduce en falta de carácter, irresponsabilidad, pereza, inconstancia…

Fuente: encuentra.com

10 Reglas de oro para educar la voluntad  

Enrique Rojas, autor del libro “La conquista de la voluntad”, recopila en 10 ideas, las reglas principales para educar la voluntad, que lejos de ser simples recetas de cocina, son una invitación a pasar de la teoría a la práctica.

La voluntad necesita un aprendizaje gradual, que se consigue con la repetición de actos en donde uno se vence, lucha y cae, y vuelve a empezar. A esto se le llama hábito. Hay que adquirir hábitos positivos mediante la repetición de conductas, de forma deportiva y alegre, que van inclinando la balanza hacia comportamientos mejores, más maduros y que, a la larga, se agradecerán, pero que, en las primeras etapas, cuestan mucho trabajo, puesto que la voluntad está aún en estado primario, sin dominar.

Para tener voluntad hay que empezar por negarse o vencerse en los gustos, los estímulos y las inclinaciones inmediatas. Esto es lo realmente difícil. La voluntad es liberadora. ¿En qué consiste ser libre? ¿Qué es liberarse? Significa poder moverse sin coacciones, eximiéndose de obstáculos y dependencias que distraigan del mejor trayecto personal. La voluntad libera e inicia el vuelo hacia la realización del proyecto personal y de la felicidad. Liberación no es hacer lo que uno quiere o seguir los dictados inmediatos de lo que deseamos, sino vencerse en pequeñas luchas titánicas para alcanzar las mejores cimas del propio desarrollo.

Cualquier aprendizaje se adquiere con más facilidad a medida que la motivación es mayor. Estar motivado implica estar preparado para apuntar hacia el mejor blanco. El que no sabe lo que quiere, el que no tiene la ilusión de alcanzar algo, difícilmente tendrá la voluntad preparada para la lucha.

Tener objetivos claros, precisos, bien delimitados y estables. Cuando esto es así y se ponen todas las fuerzas en ir hacia delante, los resultados positivos están a la vuelta de la esquina, y no tiene cabida la dispersión de objetivos, ni tampoco querer abarcar más de lo que uno puede. Por eso produce mucha paz aplicarse en esos propósitos, siendo capaz de apartar todo lo que pueda distraernos o alejarnos de las metas.

Toda educación de la voluntad tiene un fondo ascético, especialmente en sus comienzos. Hay que saber conducir las ansias juveniles hacia una meta que merezca realmente la pena. Una vez llegados a este punto: las grandes ambiciones, las mejores aventuras, brotan de algo pequeño, que crece y se hace caudaloso a medida que la lucha personal no cede, no baja la guardia, insistiendo una y otra vez.

A medida que se tiene más voluntad, uno se gobierna mejor a sí mismo, no dejándose llevar por el estímulo inmediato. El dominio personal es uno de los más extraordinarios retos, que nos elevan por encima de las circunstancias. Se consigue así una segunda naturaleza. Uno no hace lo que le apetece, ni escoge lo más fácil y llevadero, sino que se dirige hacia lo que es mejor. Cuando la voluntad es más sólida, esa persona ya ni se plantea el cansancio que ha supuesto o sus apetencias, sino lo que sabe que será más positivo para ella de cara a los objetivos diseñados.

Una persona con voluntad alcanza las metas que se había propuesto con constancia. Es importante tener presentes las piezas instrumentales de la voluntad: el orden, la tenacidad, la disciplina, la alegría constante y la mirada puesta en el futuro, en la meta.

Es importante llegar a una buena proporción entre los objetivos y los instrumentos que utilicemos para obtenerlos; es decir, buscar la armonía entre fines y medios. Hay que intentar una ecuación adecuada entre aptitudes y limitaciones, pretender sacar lo mejor que hay en uno mismo, poniendo en marcha la motivación, configurada gracias a las ilusiones, así como el orden, la constancia, la alegría y la autoridad sobre nosotros mismos, para no ceder ni un ápice en lo propuesto.

Una buena y suficiente educación de la voluntad es un indicador de madurez de la personalidad. No hay que olvidar que cualquier avance de la voluntad se acrecienta con su uso y se hace más eficaz a medida que se incorpora con firmeza en el patrimonio psicológico de cada uno de nosotros.

La educación de la voluntad no tiene fin. Esto significa que el hombre es una sinfonía siempre incompleta, y que, haber alcanzado un buen nivel no quiere decir que se esté siempre abonado al mismo, ya que las circunstancias de la vida pueden conducir a posiciones insólitas, inesperadas, difíciles o que obligan a reorganizar parte de la estructura del proyecto personal.

“La conquista de la voluntad” de Enrique Rojas. Ed. Temas de Hoy. Madrid-España.

Más sobre este tema: Libro virtual “La educación de la voluntad” de Javier Abad Gómez

 
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Publicado por en marzo 16, 2010 en Uncategorized

 

LA VERDAD ¿QUÉ ES? 1

La verdad entre la gente corriente no necesita aclaración, por ejemplo: cuando llueve, hace frío o calor,  la comida está muy salada, si es mi hermano con quien hablo, y mil casos de la vida ordenaría, . No es tan patente en el caso verdades matemáticas o científicas que necesitan demostraciones. En las relaciones comerciales van muy unidas a que conozcamos o no al vendedor. En la guerra lo que se busca es precisamente engañar al enemigo.

Sin embargo, cuando tratamos de política o de guerras, podemos asegurar que las noticias de los medios de comunicación raramente, si es que alguna vez, coinciden con las resoluciones adoptadas en las esferas altas o medias Tampoco hay que fiarse mucho en las partes intermedias. En estos casos hay que confiar en los hechos , nunca en palabras ni promesas.

En cuestiones de poder, de política, economía o de otro orden cualquiera en las que está en juego el porvenir familiar, el puesto de trabajo o el negocio la cosa está muy clara:  En principio, No creerse nada. Y cuando digo nada, digo ¡nada!. Esperar a los hechos o considerar casos precedentes; así como recabar información de las agencias o abogados de prestigio. O exponerse si merece la pena.

¿ Qué es la verdad en casos de moral o religión? Para los creyentes en un Ser superior,  para quienes creemos en Yahvé,  para los  que nos jugamos no el dinero ni el poder sino la vida eterna, la verdad de lo que  digamos, hagamos o creamos  es trascendental. Los católicos tenemos el problema bastante resuelto: La verdad en religión  está en la doctrina de Cristo, en el Nuevo Testamento y en la Iglesia. Habló el Papa, se acabó la discusión. Se acabó toda discusión y solo queda obedecer con alegría. Así ha sido desde que Cristo pasó por el mundo. Y no nos ha ido mal o , dicho de otra forma, a los demás les ha ido mucho peor.

¿ Y qué dice el Nuevo Testamento, al que nos limitaremos en este artículo? Si para acentuar nuestras razones citamos en nuestro auxilio a autoridades conocidas, ninguna es comparable a la de Cristo en todo lo relacionado con la Religión, la moral o las formas de vida, como reconocen incluso los ateos

LA VERDAD EN EL NUEVO TESTAMENTO

Vayamos a Internet, al buscador Google y buscamos: La Biblia. El Libro del Pueblo de Dios.  Pueden pinchar en   http://200.32.90.101/ASP/Busqueda.asp  o pinchar en las letras en rojo para obtener la cita completa . Comentarios entre paréntesis

Lc. 13, 23 – (Los nuevos elegidos del Reino)  23 Una persona le preguntó: “Señor, ¿es verdad que son pocos los que se salvan?”. El respondió: “Traten de entrar por la puerta estrecha, porque les aseguro que muchos querrán entrar y no lo conseguirán”.  ( Como en la tierra.   en un club famoso, en el Real Madrid, ser notario, en la academia de aviación u otros y tenemos que sudar mucho para ingresar. Se dice que es más fácil ser santos que ser sabios)

Lc. 24, 34 – (La aparición de Jesús a los discípulos de Emaús)  34 y estos les dijeron: “Es verdad, ¡el Señor ha resucitado y se apareció a Simón!”. ( Aunque Jesús les había predicho que moriría en la cruz y resucita ría a los tres días , no les cabía en la cabeza hasta que lo vieron y palparon. La resurrección de Jesús es piedra angular en su doctrina)

Mc. 5, 33 – (Curación de una mujer y resurrección de la hija de Jairo)  33 Entonces la mujer, muy asustada y temblando, porque sabía bien lo que le había ocurrido, fue a arrojarse a sus pies y le confesó toda la verdad. 34 Jesús le dijo: “Hija, tu fe te ha salvado. Vete en paz, y queda curada de tu enfermedad”. (Verdad, fe y paz andan frecuentemente unidas en la vida)

1Tim. 3, 15 – (El misterio de Cristo)  15 por si me atraso. Así sabrás cómo comportarte en la casa de Dios, es decir, en la Iglesia del Dios viviente, columna y fundamento de la verdad16 En efecto, es realmente grande el misterio que veneramos: El se manifestó en la carne, fue justificado en el Espíritu, contemplado por los ángeles, proclamado a los paganos, creído en el mundo y elevado a la gloria. ( Y sigue siendo un misterio para la razón humana)

1Tim. 6, 5 – (Desinterés pastoral)  5 y los conflictos interminables, propios de hombres mentalmente corrompidos y apartados de la verdad, que pretenden hacer de la piedad una fuente de ganancias. ( La rivalidad y el espíritu de discordia son inevitables en las relaciones humanas, pero no nos excusemos faltando a la verdad)

Sant. 5, 19 – (La corrección fraterna)  19 Hermanos míos, si uno de ustedes se desvía de la verdad y otro lo hace volver, 20 sepan que el que hace volver a un pecador de su mal camino salvará su vida de la muerte y obtendrá el perdón de sus pecados. (Si un padre cualquiera, ve a su hijo a punto de morir y alguien le salva ¿No le daría todo lo que pidiera?)

2Ped. 2, 2 – (Los falsos maestros)   Muchos imitarán su desenfreno, y por causa de ellos, el camino de la verdad será objeto de blasfemias. (Hombres perversos, endemoniados están siempre al acecho para torcer los caminos del Señor ,valiéndose para ello de palabras retorcidas de la misma Biblia)

1Jn. 1, 8 – (El reconocimiento de nuestros pecados)  8 Si decimos que no tenemos pecado, nos engañamos a nosotros mismos y la verdad no está en nosotros. (“Solo Dios es santo, dijo Cristo” Pero los hombres imperfectos si que tienen pecados. Decir lo contrajo es mentir, es no ser santo )

1Jn. 2, 4 – (El cumplimiento de los mandamientos)  4 El que dice: “Yo lo conozco”, y no cumple sus mandamientos, es un mentiroso, y la verdad no está en él. ( Ver a Dios y morir , dice la Biblia , pero ver no es conocer y conocer significa aquí cumplir sus mandatos, amarle y vivir como Él quiere)

Apoc. 3, 7 – (Carta a la Iglesia de Filadelfia) 7 Escribe al Ángel de la Iglesia de Filadelfia: “El Santo, el que dice la Verdad, el que posee la llave de David, el que abre y nadie puede cerrar, el que cierra y nadie puede abrir… (Los Santos dicen siempre la verdad, auque les cueste la vida)

Mérida (España), 10 marzo de 2010

Alejo Fernández Pérez

Alejo1926@gmail.com

 
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Publicado por en marzo 11, 2010 en Uncategorized

 

La justicia vive por el amor

Hace algún tiempo se difundió como noticia “novedosa” que la Iglesia había cambiado los pecados “tradicionales” (los denominados “capitales” porque están en la cabeza de los demás pecados: la soberbia, avaricia, lujuria, ira, gula, envidia y pereza) por unos nuevos pecados, que serían los verdaderos pecados: los “pecados sociales”. Es decir, los que van contra la justicia social y el cuidado de la tierra.

Era un malentendido, porque, para empezar, todo pecado tiene una raíz personal. Y, a la vez, todo pecado posee implicaciones para los demás y el mundo. Estas implicaciones —daños reales a los que nos rodean y a la tierra en que vivimos— no se tienen en cuenta o no se perciben como consecuencias de pecados personales.

La difusión de este tipo de noticias puede deberse a cierta reacción contra una perspectiva individualista del pecado. En efecto, si se piensa que el pecado sólo me afecta a mí y a mis relaciones con Dios, y a nadie más le importa, puede ser difícil reconocer su relación con la justicia.

El siglo pasado —como señalaba Benedicto XVI en un encuentro con el clero de Roma (7-II-2008)— se extendió hasta cierto punto una interpretación individualista del Evangelio, donde lo importante era la salvación de la propia alma, y esto —aún siendo fundamental— no podía ser plenamente cristiano; porque alguien se salva en la medida en que se entrega a los otros, para que ellos también puedan salvarse de sus límites, de sus dificultades, y, en último término, de una vida sin sentido.

Por eso el pecado nunca afecta sólo al que lo comete, aunque se trate de un oculto pensamiento. En la perspectiva bíblica y cristiana, el pecado es una injusticia a la realidad de las cosas, y, como tal, no queda en la esfera privada o individual, sino que de alguna manera afecta al mundo entero.

Actualmente quizá estemos —entre otras cosas por la ley del péndulo, que provoca una reacción contraria cuando algo es exagerado— en el otro extremo: Juan Pablo II habló de una “pérdida del sentido del pecado”; sobre todo, de su raíz personal. Y es por aquí por donde ahora parece venir el no reconocer la relación de la injusticia con el pecado. No ya porque no se vea que todo pecado es una injusticia, sino porque se tiende a reducir el pecado a la injusticia social.

Con esto el problema es que no se descubre la injusticia más “radical”: aquella que priva a cada uno de lo suyo, en aquello que más necesita y en el orden que lo necesita. Y como las personas necesitamos el amor, cuando no se nos da —o no lo damos a Dios y a los demás— cometemos una injusticia. No una injusticia cualquiera, sino la peor de todas las injusticias, la raíz de todas las injusticias que consiste en encerrarse en uno mismo, dando la espalda a la verdad más profunda de las personas y de las cosas; hasta llegar a convertirse cada cual en dios de sí mismo.

Tal viene a ser la argumentación del Papa en su

 
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Publicado por en marzo 11, 2010 en Uncategorized

 

La Moral Católica

 

La moral no es una jaula ni una prisión que quita la libertad. El conjunto de reglas, prohibiciones y mandatos que propone, sirve por el contrario para custodiar la libertad, para que el hombre pueda alcanzar, como individuo y como comunidad, su plena realización. Como las reglas de la salud tienen como fin el garantizar nuestro bienestar físico, así las normas morales son las condiciones necesarias para conducir a la persona al pleno desarrollo de sus capacidades de conocimiento y de amor.

Tomemos como ejemplo las reglas establecidas por la justicia. Si se respetan, se sirve en una sociedad ordenada y pacífica. Si, por el contrario, no son respetadas se dan gravísimos abusos, como robos, homicidios, discordias, engaños, egoísmos de todo tipo, etc.

Otro ejemplo significativo lo ofrecen las normas para conservar el medio ambiente. Si son respetadas, entonces el medio ambiente ayuda al hombre a vivir feliz. En caso contrario pueden derivarse consecuencias tan graves que pongan en peligro la misma existencia humana.

Las reglas, como se ve, no obstaculizan sino que facilitan y favorecen la consecución de los resultados que nosotros deseamos.

Comprendamos así las palabras de Jesús: “Si quieres entrar en la vida, observa los mandamientos” (Mt. 19, 17).

1. ¿Qué es la moral católica?

La moral católica es el conjunto de las normas que enseñan al hombre cómo debe comportarse para vivir según Dios, y así realizarse así mismo y alcanzar después de esta vida la felicidad eterna del Paraíso.

2. ¿Es posible resumir en pocas palabras la enseñanza de la moral católica?

Se puede resumir en pocas palabras la enseñanza de la moral católica diciendo que la cosa más importante, es más, la única cosa verdaderamente importante es vivir, crecer y perseverar hasta el final en la gracia de Dios, observado los mandamientos y evitando el pecado, sobre todo el pecado mortal, para merecer así la felicidad eterna.

3. ¿Es difícil practicar la moral católica?

La moral católica es exigente y comprometida, porque nos propone un ideal altísimo, el de vivir como hijos de Dios, pero somos ayudados en nuestro camino por los ejemplos de Nuestro Señor Jesucristo, de la Virgen María y de los Santos, y sobre todo por la gracia del Espíritu Santo que nos da en los sacramentos y podemos siempre pedir en la oración. La dificultad del empeño es después compensada por aquella gratificación, paz y alegría interior que derivan de la conquista de todo gran ideal

Las acciones humanas

La moral se ocupa de las acciones humanas. Las verdaderas acciones humanas son aquellas que dimanan de la libre voluntad del hombre.

¿Pero el hombre es verdaderamente libre? Ciertamente sí, inequívocamente: puedo querer una manzana o una pera, o también no querer nada. Los distintos condicionamientos (familia, escuela, costumbres) en la mayoría de los casos no quitan la libertad, pero la pueden limitar. Por lo tanto es necesario afirmar que la libertad de base permanece, y todos tenemos la experiencia, no obstante los condicionamientos, de que podemos obrar según nuestro arbitrio.

Admitiendo, pues, que la verdadera acción humana es aquella que es libre, la moral no mira si nuestra acción es importante o no, si es eficaz o no, si es aplaudida o no. Lo que cuenta para la moral es si la acción que estamos realizando es buena o mala. Decir por tanto que las acciones son morales o inmorales equivale a decir que las acciones son buenas o malas.

Todas las parábolas de Jesús, en particular la del buen samaritano (Lc. 10, 30ss), indican cuáles son las acciones buenas que se han de hacer, y cuáles las malas que se han de evitar.

4. ¿De qué acciones se ocupa la moral?

La moral se ocupa de las acciones humanas, es decir, de aquellas acciones que el hombre realiza con conciencia y deliberación, y que por lo tanto implican su libertad y su responsabilidad.

5. ¿Qué es la libertad?

La libertad es la capacidad, arraigada en la razón y en la voluntad, de obrar o no obrar, o bien, de hacer una cosa en vez de otra. Ella pone a la persona en condición de dirigirse a sí misma.

6. ¿Existen factores que pueden mermar la libertad y la responsabilidad del hombre?

La libertad y la responsabilidad del hombre pueden ser disminuidas o anuladas por la ignorancia, por la violencia, por el temor y por varios condicionamientos psíquicos o sociales.

7. ¿La ignorancia atenúa siempre la responsabilidad de una culpa?

La ignorancia atenúa y hasta quita la responsabilidad de una culpa en la medida en que ella misma no esa culpable.

8. ¿También las pasiones disminuyen la responsabilidad?

Las pasiones, esto es, aquellas emociones o movimientos de la sensibilidad que empujan a obrar o a reaccionar de modo instintivo, disminuyen la responsabilidad sólo cuando son padecidas involuntariamente, de ordinario aumentan la responsabilidad.

9. ¿Cuál es el influjo de los hábitos sobre la responsabilidad?

Como las pasiones, así también los hábitos pueden disminuir o aumentar la responsabilidad según que sean sufridos involuntariamente, o bien cultivados voluntariamente.

10. ¿En base a qué podemos decir que una acción humana es buena o mala?

La bondad o no de una acción humana depende de tres factores: del objeto, de las circunstancias y del fin.

11. ¿Qué es el objeto?

El objeto, o contenido, es el bien, verdadero o presunto, sobre el que recae directamente la acción.

12. ¿Qué son las circunstancias?

Son las diversas situaciones que se unen al objeto, o contenido, modificándole en una cierta medida el valor moral.

13. ¿Qué es el fin?

El fin, llamado también intención, es aquello a lo cual tiende el hombre al realizar una acción determinada.

14. ¿En qué modo estos tres factores actúan para que una acción humana sea buena o mala?

Para que una acción determinada sea moralmente buena deben ser buenos los tres factores. Por el contrario, para que sea más o menos mala basta que sea más o menos malo uno solo de ellos.

15. ¿No es cierto que lo que cuenta es sólo la intención?Una intención buena no puede jamás hacer bueno aquello que en sí mismo es malo. El fin no justifica los medios.

16. ¿Hay, pues, acciones que jamás es lícito realizar, ni siquiera con las mejores intenciones?

En el caso en que el objeto o contenido de la acción sea intrínsecamente malo jamás es lícito quererlo, ni siquiera con las mejores intenciones: por ejemplo, jamás es lícito, en ningún caso, matar a un inocente.

17. ¿Qué es la conciencia?

La conciencia es el juicio de la razón mediante el cual la persona valora si la acción que va a realizar, o que ya ha realizado, es buena o mala.

18. ¿Cómo se puede calificar la conciencia?La conciencia puede ser verdadera (recta) o falsa (errónea).

19. ¿Qué significa esta distinción?

La conciencia es verdadera o falsa según que su juicio concuerde o no con la verdad objetiva de la ley moral.

20. ¿Es siempre pecado ir contra la conciencia?

Sí, es siempre pecado. Y el pecado es grave si el objeto o contenido de la acción es juzgado como grave.

21. ¿Si se sigue la propia conciencia (y por tanto si es de buena fe), pero se realizan de hecho acciones objetivamente malas, se comete pecado?

Se comete pecado cuando se es culpable de la propia ignorancia y de la consiguiente incapacidad de dar una correcta valoración de las propias acciones. Y esto ocurre a menudo, porque no todos se preocupan de instruirse y de educar su conciencia.

22. ¿Cómo se educa la propia conciencia?

Siguiendo y profundizando la enseñanza de la Iglesia, que es nuestra madre en la fe y ha sido encargada por Nuestro Señor Jesucristo de instruir a los bautizados en la verdad.

23. ¿Qué debe hacer el que se encuentra en la duda d conciencia?

Quien se encuentra en la duda de conciencia, antes de obrar debe esclarecer la duda. Jamás es lícito realizar una acción si se duda que sea pecado

Las acciones humanas

La moral se ocupa de las acciones humanas. Las verdaderas acciones humanas son aquellas que dimanan de la libre voluntad del hombre.

¿Pero el hombre es verdaderamente libre? Ciertamente sí, inequívocamente: puedo querer una manzana o una pera, o también no querer nada. Los distintos condicionamientos (familia, escuela, costumbres) en la mayoría de los casos no quitan la libertad, pero la pueden limitar. Por lo tanto es necesario afirmar que la libertad de base permanece, y todos tenemos la experiencia, no obstante los condicionamientos, de que podemos obrar según nuestro arbitrio.

Admitiendo, pues, que la verdadera acción humana es aquella que es libre, la moral no mira si nuestra acción es importante o no, si es eficaz o no, si es aplaudida o no. Lo que cuenta para la moral es si la acción que estamos realizando es buena o mala. Decir por tanto que las acciones son morales o inmorales equivale a decir que las acciones son buenas o malas.

Todas las parábolas de Jesús, en particular la del buen samaritano (Lc. 10, 30ss), indican cuáles son las acciones buenas que se han de hacer, y cuáles las malas que se han de evitar.

4. ¿De qué acciones se ocupa la moral?

La moral se ocupa de las acciones humanas, es decir, de aquellas acciones que el hombre realiza con conciencia y deliberación, y que por lo tanto implican su libertad y su responsabilidad.

5. ¿Qué es la libertad?

La libertad es la capacidad, arraigada en la razón y en la voluntad, de obrar o no obrar, o bien, de hacer una cosa en vez de otra. Ella pone a la persona en condición de dirigirse a sí misma.

6. ¿Existen factores que pueden mermar la libertad y la responsabilidad del hombre?

La libertad y la responsabilidad del hombre pueden ser disminuidas o anuladas por la ignorancia, por la violencia, por el temor y por varios condicionamientos psíquicos o sociales.

7. ¿La ignorancia atenúa siempre la responsabilidad de una culpa?

La ignorancia atenúa y hasta quita la responsabilidad de una culpa en la medida en que ella misma no esa culpable.

8. ¿También las pasiones disminuyen la responsabilidad?

Las pasiones, esto es, aquellas emociones o movimientos de la sensibilidad que empujan a obrar o a reaccionar de modo instintivo, disminuyen la responsabilidad sólo cuando son padecidas involuntariamente, de ordinario aumentan la responsabilidad.

9. ¿Cuál es el influjo de los hábitos sobre la responsabilidad?

Como las pasiones, así también los hábitos pueden disminuir o aumentar la responsabilidad según que sean sufridos involuntariamente, o bien cultivados voluntariamente.

10. ¿En base a qué podemos decir que una acción humana es buena o mala?

La bondad o no de una acción humana depende de tres factores: del objeto, de las circunstancias y del fin.

11. ¿Qué es el objeto?

El objeto, o contenido, es el bien, verdadero o presunto, sobre el que recae directamente la acción.

12. ¿Qué son las circunstancias?

Son las diversas situaciones que se unen al objeto, o contenido, modificándole en una cierta medida el valor moral.

13. ¿Qué es el fin?

El fin, llamado también intención, es aquello a lo cual tiende el hombre al realizar una acción determinada.

14. ¿En qué modo estos tres factores actúan para que una acción humana sea buena o mala?

Para que una acción determinada sea moralmente buena deben ser buenos los tres factores. Por el contrario, para que sea más o menos mala basta que sea más o menos malo uno solo de ellos.

15. ¿No es cierto que lo que cuenta es sólo la intención?Una intención buena no puede jamás hacer bueno aquello que en sí mismo es malo. El fin no justifica los medios.

16. ¿Hay, pues, acciones que jamás es lícito realizar, ni siquiera con las mejores intenciones?

En el caso en que el objeto o contenido de la acción sea intrínsecamente malo jamás es lícito quererlo, ni siquiera con las mejores intenciones: por ejemplo, jamás es lícito, en ningún caso, matar a un inocente.

17. ¿Qué es la conciencia?

La conciencia es el juicio de la razón mediante el cual la persona valora si la acción que va a realizar, o que ya ha realizado, es buena o mala.

18. ¿Cómo se puede calificar la conciencia?La conciencia puede ser verdadera (recta) o falsa (errónea).

19. ¿Qué significa esta distinción?

La conciencia es verdadera o falsa según que su juicio concuerde o no con la verdad objetiva de la ley moral.

20. ¿Es siempre pecado ir contra la conciencia?

Sí, es siempre pecado. Y el pecado es grave si el objeto o contenido de la acción es juzgado como grave.

21. ¿Si se sigue la propia conciencia (y por tanto si es de buena fe), pero se realizan de hecho acciones objetivamente malas, se comete pecado?

Se comete pecado cuando se es culpable de la propia ignorancia y de la consiguiente incapacidad de dar una correcta valoración de las propias acciones. Y esto ocurre a menudo, porque no todos se preocupan de instruirse y de educar su conciencia.

22. ¿Cómo se educa la propia conciencia?

Siguiendo y profundizando la enseñanza de la Iglesia, que es nuestra madre en la fe y ha sido encargada por Nuestro Señor Jesucristo de instruir a los bautizados en la verdad.

23. ¿Qué debe hacer el que se encuentra en la duda d conciencia?

Quien se encuentra en la duda de conciencia, antes de obrar debe esclarecer la duda. Jamás es lícito realizar una acción si se duda que sea pecado

 
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Publicado por en marzo 10, 2010 en Uncategorized

 

“Mamás, apoyen a sus hijas”

Posted: 28 Feb 2010 09:00 PM PST

Hoy me gustaría compartir con todos los lectores de Ser Audaces una historia que comenzó hace 8 meses y que me emocionó profundamente. Los más veteranos lectores recordarán un comentario que dejó Pao, una adolescente embarazada, en un post que escribí sobre el aborto. Hoy he recibido un precioso comentario de Alicia, la madre de Pao.

Hace 8 meses Pao decía:

holi!bueno soy pao…tengo 17 años y tambien estoy embarazada,ya de 8 meses y 3 semanas…me falta solo una semanita para los 9 meses y toy muy contenta y ansiosaa la vez x dar a luz a mi primer bebe…
la verdad q me intereso mucho el relato de paloma,ya que facilmente se daran cuenta que es muy similar a mi caso…al igual q ella pase x muchos malos momentos…muy feos y tristes q te quedan marcado para siempre en el alma…pero bueno,a pesar de tener tan poca edad tenemos q hacernos cargo de nuestros hechos…
para mi fue muy complicado haceptar mi embarazo…en el momento me pasaron muchas cosas x la cabeza…pero con la alluda de mi novio pude salir adelant y los dos decidimos hacernos cargo de lo que nosotros mismos creamos…asi poco a poco dejamos crecer y crecer a nuestro bebe en mi bientre y ahora ya kasi nonos falta nada para tenernos en nuestros brazos,para poder darle todo nuestro amor y guiarlo en la vida enseñandole lo q x ahi nosotros ni pudimos entender,no!?
bueno ahora x suerte estamos viviendo muy bien gracias a mis suegros que nos apollan mucho y a mi novio,(tambien de 17 años),que me da hasta lo imposible!
bueno la verdad q la vida nos lleva x caminos dificiles de aceptar y solucionar que se pueden ver como problemas…pero si uno trata de enfrentarlos pueden llegar a ser una gran felicidad y a la vez una linda experiencia…
ojala les interese leer mi anuncio ya que lo escribi con muchas ganas…

Dos meses después Pao nos daba la buena noticia del nacimiento de su hija:

holi,nuevamente!!!!!!!!!!!soy pao!!bueno,yo sha les habia escrito…la verdad que en el tiempo q les escribi staba embarazada!ahora ya no stoy mas…xq sha di a luz a mi nena hermosa!!!!!!el 2 de agosto a las 14:00 horas di a luz a mi nena tan esperada!!la verdad que no sabiamos q sexo era!y ahora sip,es una nenita preciosa!!!!!les cuento que peso 3.900kg!gigante!!!!la verdad que nadie puede creer que yo alla tenido una beba tan grande y encima x parto normal!xq yo soy muy flaquita y todos me veian muy debil…pero ya ven como la precencia engaña!
la verdad que soy la chica mas feliz del mundo,gracias a mi beba y a mi marido!!un hijo es lo mas lindo que te puede pasar en la vida…aunque tenerlo 9 meses y enterarse que vas a ser mama joven es algo muy dificil y puede traert muchos problemas en el momento,despues todo eso pasa a ser algo minimo alado del amor que le llegas a tener tu hijo o hija!!!!!!!!es algo unico,un amor incomparable!!!!
x eso todas las chicas q stan embarazadas y no saben q decicion tomar!!les digo q no lo piensen mas…aunque tengas q dormir bajo un arbol con tu bebe en el bientre,NO LO DUDES,hacelo!!!!!!!!!!si vos hiciste un hijo en tu bientre,no lo mates…!!!!!!!jamas hagas eso x mas humilde q seas…tenelo!!! mima tu pancita,hablale a tu bebe…ellos entienden y no dudes en pedir alluda todabia existe mucha jente buena en el mundo,pedi alluda,pedi comida,pedi habrigo q no creo q te lo niegen…despues veras el fruto de tu esfuerzo!!!!un hijo es lo mejorrrr!!!!!!!!!!!!!
nunk lo duden!!!!!!!!!!!!
sho pase x mucha cosas feas y todabia sigo teniendo problemas,pero mi beba es lo unico q me hace aliviar mi corazoncito…aunque ella tenga 13 dias recien…me hace la mujer mas feliz…
ojala me hagan caso…NO SE VAN A ARREPENTIR JAMAS!
BESOSSSSS…*SHO PAO*!

Y este fin de semana, Alicia, la madre de Pao ha dejado el siguiente comentario:

COMO LES VA ‘?..SOY LA MAMA DE LUCIA PAOLA GALLARDO.,DE QUIEN ESTOY MUY ORGULLOSA,SUPO AFRONTAR SU EMBARAZO,JUNTO A SU NOVIO Y SUS SUEGROS,DE QUIEN TODA LA VIDA ESTARE EN DEUDA..NO SUPE SER BUENA MADRE,NO PODIA..LE FALLE A MI HIJA Y DE ESO TODA MI VIDA LO LLEVARE MARCADO EN EL ALMA..HUBIESE QUERIDO QUE LAS COSAS SEAN DIFERENTES,..LO IMPORTANTE ES QUE SU HIJITA ES SANA Y ELLA UNA MADRASA..APOYEN MAMAS A SUS HIJAS EN ESTA CITUACION,..HIJAS CUIDENSE DE LOS EMBARAZOS PRECOZES,..TE AMO HIJITA,CON TODA EL ALMA Y SIN EMBARGO NO ME ALCANZA.CONCIENCIA Y OBEDIENCIA ES LO QUE FALTA EN LA ADOLESCENCIA,.

que remata esta noche Pao, sin comentarios

holi…soy pao nuevamente…!!!!!!como les va?bueno,esta vez les escribo para contarles q mi hijita valentina tiene 6 y ksi 7 meses ya!!!!!!!y yo,bueno todabia no cumplo 18…!!!pero bueno,la verdad estoy muy contenta x ella,xq kda dia crece mas y mas,xq kda dia me da una alegria diferente,me hace reir y llorar de la alegria…la verdad me llena el corazon de alegrias…a pesar de todas las amarguras q tengo en el dia,ella es la unica q me hace reir…!!!!!!!!!la amo con todo mi corazon…!!!!!!! bueno,como vi y tambien me conto mi mama…¡¡¡les escribio!!!…bueno la verdad no me parese q ella me alla fallado…yo en su momento le falle a ella xq no le hic kaso en lo q me decia…y bueno ella hizo lo q pudo conmigo…ella sabe q la amo y q nunca tendria nada q reprocharle…q la amo y eso nunk va a kmbiar…bueno un bso enorme…suerte…

 
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Publicado por en marzo 4, 2010 en Uncategorized